
El proceso
De furgón vacío a casa que anda
No hay dos unidades iguales, pero sí hay un orden. Este es el camino que recorre cada proyecto desde la primera charla hasta que te damos las llaves.
Charla y relevamiento
Cuántos son, qué tipo de viaje hacen, cuántos días seguidos, si van a caminos de ripio o solo asfalto. De ahí sale casi toda la distribución.
Vehículo base
Si ya lo tenés, lo medimos. Si no, lo conseguimos. La distribución se dibuja después de esta decisión, nunca antes: el chasis define largo, alto y dónde pueden ir las aberturas.
Proyecto y presupuesto cerrado
Planta, alzados y lista de equipamiento. Con eso se firma un presupuesto. Recién cuando lo aprobás entra el vehículo a la línea.
Aberturas y aislación
Se cortan ventanas, banderolas y claraboyas, y se aísla piso, paredes y techo. Es la etapa que no se ve en ninguna foto de venta y la que define si vas a pasar frío en la cordillera.
Instalaciones
Eléctrica de 12 V y 220 V, agua potable, agua gris y agua negra, gas y calefacción. Todo tendido antes de cerrar las paredes, con acceso previsto para el service.
Carpintería a medida
Los muebles se fabrican en la planta contra el furgón real, no contra un plano genérico. Por eso las alacenas siguen la curva de la chapa en vez de dejar un hueco muerto.
Tapicería y terminación
Butacas, respaldos y colchones tapizados a medida, iluminación LED, revestimientos y detalles. Acá se monta la tablet de gestión y se calibra contra los sensores reales.
Pruebas y entrega
Se prueban tanques, bomba, calefacción, heladera y consumos. La entrega incluye una recorrida de uso, mano a mano, con la unidad encendida.
El primer paso es una charla
No hace falta que tengas todo definido. Con saber para cuántas personas y qué tipo de viaje querés hacer, ya podemos empezar a dibujar.